En el desierto del Sahara llueve poco. Por eso es un desierto. O bueno, no se, por ahí es un desierto y por eso llueve poco. La verdad es que no sabría decirles. Pero la cuestión es que ya causa, ya efecto, ahí llueve poco... ¿no?
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Ey! Para cuándo nuevas anégdotas? Claaaaaro... ahora está muy ocupado con su chica y no tiene tiempo para escribir... Un abrazo.
2 comentarios:
Ey! Para cuándo nuevas anégdotas? Claaaaaro... ahora está muy ocupado con su chica y no tiene tiempo para escribir...
Un abrazo.
Vamo viejo, nunca má un update?
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