22 marzo 2008

Un poco de... no se.. eso que nos pasa a todos...

Caminando hacia la deriva esquivando el rumbo me encontré con el destino. En el fondo de un charco, que no pudo ser río, a la vera de un cordón ocultando una anécdota estaba sumergido esto que les cuento, este mi destino. Un celular al que incauto y sin aviso le mandé la mano, objeto ajeno al que sintiendo mío recuperé escapando de su dueño. Me allegué a mi taller con ajeno tesoro, con objeto ahora mío.
Objeto mío pero antes ajeno, objeto ajeno pero ahora mío...
No pude...
Soy bueno...
De esos, de los boludos...
Indagué en sus secretos mínimos...
Busqué al dueño...
“Hola, encontré este celular ¿Cómo lo devuelvo?” le dije al contacto en la lista que figuraba como “mama”. Vibrante en la palma de mi mano llegó la respuesta., llegó la certeza de que era mío, llegó esta anécdota. Vibrante en mi mano leí tu destino celular mío. Vibrante en mi mano le puse rima a esta mierda que les cuento con lo que creo un poco de onda. Vibrante en mi mano leí “Inés, encontraron tu celular”...

1 comentario:

Anónimo dijo...

priceless!! salu2 guiyote!